dimecres, 18 d’octubre de 2017

Batallón Octubre.


https://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com/2017/10/18/batallon-octubre/



Hace 80 años, el 21 de octubre de 1937, con la toma de Avilés y Gijón por los franquistas, el frente norte finalizó. En aquellos días fueron muchos los jóvenes que lucharon por la libertad y democracia.
Como homenaje a todos ellos, hemos actualizado las notas sobre el batallón Octubre. Pero también queremos resaltar de aquel batallón como jóvenes bizkaitarras de Valmaseda y  burgaleses de Mena, entre otros, se juntaron para luchar contra el fascismo, más allá de las fronteras.

dimarts, 17 d’octubre de 2017

Acto Memoria IU - Sábado 22 de octubre



Estimadas compañeras y compañeros

Os enviamos cartel del acto que organiza IU Federal en el marco de la campaña por los 40 años de la Ley de Amnistía. Será el sábado 21 de octubre a las 11 horas en la Sala Nueva del Círculo de Bellas Artes.

Dadle toda la difusión posible.

Recuerdo y Dignidad elegida finalista de los premios Derechos Humanos 2017


Se destaca su labor jurídica y su difusión de los derechos humanos

Se adjunta nota de prensa

Podéis votar por Recuerdo y Dignidad aquí:

http://www.apdhe.org/premio-nacional-ddhh-2017/#

Texto de la nota:

En la tarde de ayer se hicieron públicas las candidaturas a los premios Derechos Humanos 2017 de la Asociación Pro Derechos Humanos Española.

Los premios, que se entregan de forma anual se otorgan para reconocer el trabajo de personas e instituciones que han destacado por su labor o actividad en la defensa y promoción de los Derechos Humanos, en 3 categorías: nacional, internacional y periodismo. Cada categoría cuenta con dos candidaturas, habiendo dos finalistas en la categoría nacional, dos en internacional y dos en periodismo. Ahora, una vez hecho público por el Jurado la selección de finalistas en cada una de las candidaturas, se abrirá un periodo de 15 días para que todas las personas que así lo deseen, participen votando su candidatura preferida. Cada persona sólo podrá votar o apoyar una única candidatura por categoría y sólo serán admitidas las adhesiones realizadas a través del sistema electrónico establecido a tal efecto en la web. Los Premio Derechos Humanos 2017 se concederán a las candidaturas que hayan obtenido el mayor número de votos en cada modalidad. La votación se puede llevar a cabo en el siguiente enlace:

La Asociación soriana Recuerdo y Dignidad resultó finalista en la categoría nacional y competirá con Carlos Jiménez Villarejo por el premio Derechos Humanos 2017.

De la ASRD se ha destacado que “Pese a ser una asociación humilde del interior del Estado la ASRD ha conseguido logros únicos en su trabajo memorialista trasladándolo al ámbito jurídico y de los derechos humanos”. 

Señalando además su “trabajo jurídico con éxitos en cada denuncia ante la exhumación de desaparecidos logrando abrir dos causas de las 11 que no se han archivado automáticamente en el Estado Español y la presunción en una tercera de desaparición forzada en contexto de crímenes contra la humanidad, su colaboración con organizaciones de defensa de los derechos humanos de nivel internacional (Abuelas y Madres Línea Fundadora de la Plaza de Mayo y Amnistía Internacional) y sus diez ediciones de la Semana de la Memoria Histórica y los Derechos Humanos Giulia Tamayo entre otros.”

La ASRD ha recibido con ilusión y orgullo la selección como finalistas, que ya en sí es un premio para la asociación soriana. Desde la ASRD consideran que es un reconocimiento tácito al trabajo sinérgico que la asociación promueve y lleva a cabo con distintas organizaciones, administraciones y personas.


En la categoría internacional han sido seleccionados la Colectiva Jalok U´, integrada por mujeres mayas víctimas de violencia sexual en el conflicto armado guatemalteco y el Instituto de Estudios Interculturales Pontificia Universidad Javeriana en Cali.

En la categoría periodística han resultado finalistas Memoria Pública y Miguel Ángel Rodríguez García.
La APDHE fue fundada realmente en marzo de 1976 en situación de clandestinidad, dado que la Ley de Asociaciones de 1964 no garantizaba aspectos esenciales del Derecho de Asociación. Una vez aprobada la Ley de Reforma Política en el referéndum de 15 de diciembre de 1976, el Gobierno de Adolfo Suárez promovió en febrero de 1977 una Ley de Asociaciones Políticas para posibilitar las primeras elecciones democráticas del 15 de junio de ese año. A esta Ley se acogieron los Estatutos de la APDHE, que fueron registrados inicialmente el 2 de marzo de 1977. Tras la normalización jurídica del Derecho de Asociación, garantizado por la Constitución Española de 1978, la APDHE posee Estatutos Sociales como Asociación sin Fines de Lucro, que han sido actualizados con arreglo a la Ley Orgánica reguladora del Derecho de Asociación (2002).Sus objetivos son: Defender los Derechos Humanos en todas sus vertientes y en todos los lugares, velando por el cumplimiento de los ya proclamados y promoviendo el reconocimiento y garantía de los que todavía no estuvieran reconocidos.



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La APDHE (Asociación  Pro Derechos Humanos de España), organización creada en 1976, convoca los Premios Derechos Humanos 2017, con los que pretende reconocer y estimular a aquellas personas, colectivos y organizaciones, que hayan destacado en la difusión y defensa de los Derechos Humanos, la Paz, la Solidaridad y la Justicia.

En la categoría Premio Nacional DDHH 2017 ha sido seleccionada la Asociación soriana Recuerdo y Dignidad, (ASRG), fundada en el año 2005, compuesta por voluntarios y familiares de desaparecidos­, cuyo objetivo es la recuperación de la memoria histórica desde la perspectiva de los derechos humanos
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19 de julio del 36: "Ha sido un día horrible... Los curas disparan contra el cuartel".


https://www.elconfidencial.com/cultura/2017-10-17/diario-guerra-civil-barcelona-pilar-duaygues_1461411/



La escritora Tània Balló y el historiador Gonzalo Berger recuperan los diarios ocultos de Pilar Duaygües, barcelonesa de 15 años que documentó en ellos su vida durante la Guerra Civil

Foto: Voluntarios republicanos armados en una batalla callejera en Barcelona al principio de la Guerra Civil. (Espasa)
Voluntarios republicanos armados en una batalla callejera en Barcelona al principio de la Guerra Civil. (Espasa)


"Domingo, 19 de julio de 1936.
Hoy ha sido un día horrible. El 19 de julio del año 1936 quedará grabado en la historia. Por la mañana me despertaron unos tiros a las cinco, pues teníamos que ir a la playa y mamá no nos dejó. Es natural, pues se presentaba el día malo y tan malo. Las ametralladoras iban, bombas por aquí, tiros por allá. Se oía muy bien cómo se derrumbaban las casas en donde las tiraban [...]. Esta guerra ha sido a causa de que no quieren al Gobierno, quieren otra vez la monarquía [...] Por la tarde dormí un poco, pero no se podía por el ruido: resulta que vivimos al lado de los frailes, de la iglesia y su imprenta. Los curas con ametralladoras, escopetas y revólveres hacían fuego contra el cuartel...".
Así describe ese infausto día de 1936, el primero de la Guerra Civil Española, la pluma infantil de Pilar Duaygües. Entonces tenía 15 años, se acababa de trasladar a Barcelona y había comenzado a escribir un diario, unas hojas de papel en blanco para quejarse de la rutina de las clases, desahogarse de los males del primer amor no correspondido o entusiasmarse con los últimos estrenos del cine Trianón. Una cotidianidad absoluta, como la mía, como la de usted, sólo que enmarcada entre los bombardeos, las ráfagas de disparos y los regueros de cadáveres específicos de ese capítulo ominoso de la historia de España que sigue desgarrando, más de 80 años después, las entrañas del país.

Portada de 'Querido diario: hoy ha empezado la guerra'
Portada de 'Querido diario: hoy ha empezado la guerra'
Ocho décadas que han sido las que han tardado en salir a la luz los once diarios que acabó escribiendo Duaygües a lo largo de tres años y que ahora publica la editorial Espasa bajo el título de 'Querido diario: hoy ha empezado la guerra', un libro editado por la escritora Tània Balló y el historiador Gonzalo Berger, quienes hallaron este valioso documento entre las reliquias familiares de los Duaygües cuando investigaban sobre las mujeres milicianas que participaron activamente en la Guerra Civil. El nombre de Teresa Duaygües, hermana de Pilar, apareció entre los documentos con los que estaban trabajando y el resto ya es historia.
PREGUNTA. ¿Cómo llegaron a los diarios de Pilar y cuándo se dieron cuenta del valor histórico de su testimonio?
RESPUESTA DE BALLÓ. "Nos pusimos en contacto con la familia Duaygües a partir del conocimiento de que Teresa Duaygües Nabot había sido miliciana. Estábamos hablando con sus sobrinos, María Pilar y Francesc, sobre Teresa, cuando en un momento dado, como quien no quiere la cosa, nos dijeron que su madre, la hermana pequeña de Teresa —Pilar— había escrito unos diarios durante la guerra. Pedimos leerlos, consultarlos —nosotros nos dedicamos a trabajar sobre la memoria histórica— y cuando los leímos nos dimos cuenta de la importancia y excepcionalidad del texto. Gonzalo, que es historiador, enseguida detectó el valor histórico del testimonio".
P. Llama la atención la cotidianidad de los apuntes previos al comienzo de la guerra. No se percibe que supiese lo que se les venía encima...
BERGER. En estos diarios conviven diversas realidades. Una es la de Pilar, que es una adolescente de 14 años, que es la pequeña de una familia muy politizada, en la que como mínimo dos de las hermanas están muy posicionadas y, aunque en casa se habla de política, al ser la pequeña siempre queda un poco al margen. Ella es una adolescente que acaba de llegar a una ciudad que no conoce y no tiene esa percepción de que va a haber una guerra. No percibe todas las huelgas y todos los movimientos previos que hay. Ella, pero gran parte de la población de España sí. España tiene una historia políticamente convulsa esos años y ahí entran en juego los militantes de los sindicatos, de los partidos políticos, la oposición reaccionaria, la Iglesia y hay una carga y un discurso previo a lo que pasa.
La única diferencia entre el inicio de la Guerra Civil y los episodios anteriores es que un golpe de Estado se acaba convirtiendo en una guerra civil. Antes hay diferentes golpes de Estado y alzamientos populares en Asturias, en Cataluña, hay insurrecciones armadas, se viene de una dictadura previa con Primo de Rivera, hay proclamación de la República, en una situación políticamente muy compleja que gran parte de la sociedad —los más adultos y los más involucrados en la política— percibe. De hecho el golpe de Estado se aplaza varios días, se sabe que va a producirse. Luego está la muerte de José Calvo Sotelo, las organizaciones de la extrema derecha y afines en Barcelona reciben varias convocatorias para participar en el golpe de Estado. Y los sindicatos y los partidos obreros lo mismo, lo que pasa es que ahí hay una atmósfera, pero ella no la percibe, porque está al margen y porque es una adolescente.

Pilar y su familia de vacaciones en 1932. (Espasa)
Pilar y su familia de vacaciones en 1932. (Espasa)
P. Frente a la frialdad de los ensayos convencionales, ¿'Querido Diario: hoy a empezado la guerra' puede suponer una inmersión más personal en el día a día de una persona cualquiera en la Guerra Civil?
BALLÓ: Justamente en eso reside lo extraordinario de ese manuscrito. Lo que nos está diciendo es que, a pesar de todo, hubo una vida bajo las bombas. Una sociedad que intentaba vivir con cierta normalidad, que es algo que hay que aplicar a la mayoría de los conflictos bélicos cuando empiezan a afectar a las ciudades. Adaptas esa violencia a tu vida cotidiana, que es donde reside el gran agravio de una guerra, cuando esa violencia, ese constante de peligro, de estado de tensión por lo que pueda pasar se convierte en tu normalidad. Y eso es lo que cuenta Pilar, que es una adolescencia, cuando la adolescencia es probablemente la etapa de la vida en la que más rebelde eres cuando consideras que no te están dejando vivir lo que tú consideras que debería ser tu vida.
BERGER. Aporta esa perspectiva naturalizada del conflicto en la cual ella, desde su perspectiva de género, intenta seguir su vida a pesar de todo. Y donde ella no renuncia a soñar, a imaginar, a amar. Pese a que las bombas caen al lado de su casa y matan a gente, y pese a que tiene que hacer cola una o dos horas todos los días y pelearse con las vecinas por un pan que a lo mejor no consigue. Y pese a que, aunque no lo dicen mucho, pasan hambre y están débiles. Y pese a que hace frío y no hay donde calentarse. Y pese a que sufre por sus amigos que se han ido al frente y por su hermana, porque no sabe dónde está.
P. Para conocer la realidad histórica, ¿qué es más valioso, un testimonio como el de Pilar o un ensayo escrito con la distancia suficiente del paso del tiempo?
BERGER. Con la historia se atreve cualquiera. Hay mucha gente que no tiene formación de historiador y que escribe libros de Historia y, sobre todo, con los contenidos digitales cada vez hay más gente que opina o da por hecho cosas que no ha documentado o que no ha analizado de forma correcta y ahí es donde adquiere aún más valor este diario, que no deja de ser una instantánea de lo que ella ve o percibe a su alrededor. Además es un tipo de fuente documental que no abunda, porque precisamente los diarios personales lo que podían llegar a hacer es incriminarte si acababan cayendo en manos de la policía política o de los fascistas, por lo tanto, la gente se dedicó a destruirlos. Es importante contar con este tipo de fuentes sobre todo para combatir este revisionismo o manipulación de la historia que tan a menudo pasa y sobre todo con nuestra Guerra Civil.
P. ¿Qué pasajes ha encontrado en estos diarios como ejemplo para combatir ese revisionismo?
BERGER. En el caso del 19 de julio es muy evidente; se ha construido un relato posterior a la Guerra Civil, sobre todo durante el franquismo, en relación a la violencia contra los religiosos en el cuál ellos son víctimas por sistema de la violencia revolucionaria. En el diario de Pilar, por el contrario, —ella vive enfrente de un convento— y explica claramente, al momento, unos minutos después de que suceda, cómo esos curas están disparando y causan 30 ó 40 muertos en un cuartel que está justo al lado. Así que aquí el relato cambia completamente; de una historia que se construye durante el franquismo en la que unos milicianos capturan a curas inocentes y los ejecutan a unos curas que están disparando a unos militares que son fieles a la República y que se enfrentan a ellos. Esta fuente no tiene por qué ser la que explique todo el conjunto de la Guerra Civil, sino que la visión que aporta Pilar de lo que pasa en su casa y en su calle nos ayuda a entender mejor cómo se ha construido ese relato.
También pasa, por ejemplo, que Pilar escribe todo el diario en castellano durante esos años. Pero luego, cuando la Historia nos dice que el catalán es perseguido cuando llegan los franquistas, ella mantiene toda la correspondencia posterior —500 cartas con las que se comunica con su marido, que entonces está en el Ejército— en catalán. Por lo tanto equilibramos el discurso a la realidad. Es un testimonio que nos está explicando lo que está viviendo, sin más, sin una intención de aportar una información con la finalidad de transformar esa historia o de culpabilizar al otro.

La familia en Anna (Valencia) en abril de 1934. (Espasa)
La familia en Anna (Valencia) en abril de 1934. (Espasa)
P. De las tres hermanas de Pilar, una era enfermera, que es un trabajo más vinculado tradicionalmente a la mujer, pero las otras dos eran periodista y miliciana. ¿No era una familia poco convencional para la época?
BERGER. Yo creo que no tanto. Y eso es un poco nuestro eje de trabajo. Otra cosa es el relato oficial; tanto para la izquierda como para la derecha, tanto en la guerra en el bando republicano como posteriormente en el bando fascista o franquista durante la dictadura, la mujer tenía un rol determinado y ese es el que se ha relatado. Pero la realidad, la estamos descubriendo cada vez más, accedemos a fuentes o conocemos historias de muchas mujeres que asumieron un papel relevante y en gran número tanto en el frente como en la retaguardia, en las organizaciones políticas, civiles y militares de la época.
Las mujeres españolas en su conjunto fueron mujeres avanzadas que buscaron la emancipación y normalización en la vida y en la sociedad española a partir de que asumieron papeles para los cuales no estaban predestinadas en principio por ser mujeres. Que después haya habido un relato que ha pasado la apisonadora por encima de todo esto es indudable porque nos llega así hoy día a nosotros. Hay una intencionalidad obvia de seguir otorgando un rol social a la mujer desde una perspectiva machista de la percepción social.
P. ¿No tuvo que ver que la familia Duaygües viviera en una ciudad como Barcelona? ¿Esta búsqueda de emancipación no podría ser debido al entorno urbano? ¿Ocurría lo mismo en las zonas rurales?
BERGER. No. Por lo que estamos documentando en todas las regiones de España muchísimas mujeres participaron como combatientes; provenían de zonas rurales, de zonas urbanas, eran analfabetas, eran universitarias, estaban casadas o divorciadas, eran jóvenes o mayores, tenían hijos y no los tenían. Eran comunistas, anarquistas, socialistas, sindicalistas, republicanas o no eran nada. Participan desde una perspectiva de género, como entiendo yo, de las mujeres de exigir su papel y su valor en un momento en el que la sociedad española pasa por una de las peores etapas de su historia y en la que se están jugando la libertad o el sometimiento.
BALLÓ. Aparte, las mujeres hacía exactamente cinco años que habían conseguido el voto en el sufragio universal, así que están en un momento muy reivindicativo de lucha constante porque se le entendiera como sujeto histórico y público. Las mujeres estaban en la calle, no se callaban, rompían los estándares que se les aplicaba en el ámbito privado y reclamaban ese ámbito público como propio. Por lo cual no es casual que ellas, al principio del conflicto, ocupen un espacio en igualdad. En el diario se ve en la normalidad con la que Pilar cuenta que su hermana se va de miliciana; no hace de eso un hecho excepcional. Pilar dedica a eso una línea y media, lo que quiere decir que en esa época que una mujer se fuera al frente era algo relativamente habitual.

Una de las páginas manuscritas del diario. (Espasa)
Una de las páginas manuscritas del diario. (Espasa)
P. Sin embargo, aunque Pilar estudió Magisterio y reitera en sus diarios que quiere ser una mujer independiente, no llega a ejercer y se centra en su papel de madre y esposa. ¿Fue algo que les ocurrió a muchas mujeres después de la guerra?
BALLÓ. Es lo que le pasa a Pilar y a la gran mayoría de esa generación. Mujeres que tocaron la libertad y a las que después se les dijo que ya no podían ser libres. El franqusimo aplica ferozmente esa doctrina y una de las primeras cosas que hace es devolver a la mujer al medievo. Son mujeres que dependen de sus maridos, de sus padres, de sus hermanos…
BERGER. Desaparece el papel que consigue en la República, y posteriormente en el franquismo las condenará definitivamente a ese rol social predeterminado. Como mujer del hogar, criadora de los hijos y que profesionalmente tiene poco que aportar al conjunto de la sociedad. Que puede que tenga formación pero se le presume que no puede ejercer. La primera víctima de la Guerra Civil es la mujer.


PRIMERES JORNADES SOBRE EL CAMP DE CONCENTRACIÓ DE PORTACOELI







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COMISIÓN COORDINADORA DE COLECTIVOS DE MEMORIA HISTÓRICA Y DE VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO

!BASTA DE 
IMPUNIDAD FRANQUISTA!



Calle Carretas nº 14, 2º H.-- 28012 MADRID

http://hispanianova.rediris.es/10/articulos/10a011.pdf

https://www.labrujulaverde.com/2016/07/porta-coeli-el-monasterio-medieval-reconvertido-en-campo-de-concentracion-franquista

Porta Coeli, el monasterio medieval reconvertido en campo de concentración franquista



Porta Coeli monasterio reconvertido campo concentración franquista
Cuando se habla de campos de concentración se tiende a pensar automáticamente en el más de millar y medio construido por los nazis por toda Europa durante la Segunda Guerra Mundial o en los años anteriores, desde su subida al poder. Sin embargo, el concepto es medio siglo anterior, remontándose primero a las concentraciones de población ordenadas por el general español Weyler para tratar de impedir que los insurrectos cubanos obtuvieran suministros de ella, y después a los campos de prisioneros en los que el ejército británico encerró a los bóers tras la segunda guerra que libró contra ellos.
Pero quedan en un agujero de la memoria los instaurados en España por el régimen franquista al término de la Guerra Civil, en los que fueron recluidos los militares republicanos (en realidad no sólo ellos sino también presos comunes y homosexuales) que, a partir del fin de las hostilidades en 1939, se libraron de la ejecución por no atribuírseles responsabilidad directa y considerarse que eran “recuperables”. Los campos se crearon por la necesidad de dar respuesta a la enorme cantidad de gente que se iba apresando ya desde la mitad de la guerra y que al acabar ésta sumaba cientos de miles personas.
Consecuentemente, en 1940 se designó al general de brigada Camilo Alonso Vega para encargarse de supervisar los diversos campos de concentración que fueron naciendo bajo la coordinación del SCPM (Servicio de Colonias Penitenciarias Militarizadas), dice algún autor que con asesoramiento de Paul Winzer, el hombre de la Gestapo en España que, al parecer, incluso dirigió uno de los campos, el de Miranda de Ebro (el último que estuvo activo, por cierto). Llegaron a sumar ciento ochenta y ocho desde el primero, creado ya en julio de 1936, hasta 1947, en que cerró el último (Miranda de Ebro precisamente). Una cifra considerable pero que se debió a que, a lo largo de esos años, la población reclusa alcanzó el medio millón de individuos.
Porta Coeli monasterio medieval reconvertido campo de concentracion franquista
Algunos de esos campos se construyeron ex profeso, como el de Castuera (Badajoz). Otros aprovechaban las características del terreno, como el de Saltés, una isla fluvial de Huelva rodeada de marismas. Alguno ya existía en tiempos de la República, caso del de Albatera (Alicante), que se considera el más duro de todos por las inhumanas condiciones y las sacas que en él se produjeron. Pero seguramente el más insólito fue el que reutilizó la Cartuja de Porta Coeli, un cenobio valenciano fundado en la Edad Media de dimensiones tan grandes que tras sus muros quedaron encarcelados alrededor de cuatro mil cuatrocientos presos, si bien algunos amplían la cifra a ocho mil.
Los monasterios medievales eran como auténticos pueblos en miniatura. Organizados en torno a la abadía tenían una serie de variadas dependencias distribuidas en varios edificios, entre las que se contaban cocinas, refectorio, biblioteca, sala capitular, claustro, sala de trabajo, hospedería, portería, cuadras, celdas y múltiples talleres, dependiendo de la importancia, el tamaño y la riqueza de la comunidad establecida. Es lógico que complejos así, que con el cambio de los tiempos y costumbres fueron vaciándose hasta quedar, en algunos casos, en estado de abandono y/o ruina, se intentaran reaprovechar para otros usos. En unos casos pasaron a acoger bodegas, en otros cuarteles militares, alguno se reconvirtió en alojamiento…
Porta Coeli lo fundó en el año 1272 el obispo de Valencia Andrés de Albalat para albergar a unos cartujos procedentes del Priorato de Scala Dei (Tarragona). Desde su modestia inicial fue creciendo progresivamente, añadiendo construcciones hasta convertirse en un enorme complejo con una iglesia gótica, cuatro claustros e incluso un acueducto. En 1835 quedó vacío por la Desamortización de Mendizábal y pasó de mano en mano hasta que el estado decidió convertirlo en un hospital para enfermos de tuberculosis en 1898.
Plano del monasterio en el siglo XV
Plano del monasterio en el siglo XV
Es curioso y siniestro a la vez que muchos de los reclusos republicanos internados allí tras su reapertura como campo de concentración en 1939 eran tuberculosos. Una considerable parte de ellos quedaban, pues, incapacitados para trabajar y quizá por eso o porque se los consideró incurables, terminaron fusilados: dos mil doscientos treinta y ocho, para ser exactos, según indica el registro civil de la localidad de Serra donde se ubica el monasterio. Y es que los trabajos forzados eran comunes: esta mano de obra semiesclava se empleó en obras de carácter público, como carreteras, pantanos, canales, líneas férreas, etc.
La vida en Porta Coeli revestía condiciones parecidas de dureza a otros, entre hacinamiento, hambre, insalubridad, humillación, abusos, epidemias… Aunque, al menos, en ese campo había agua potable. Nada más llegar, los presos eran despojados de sus pertenencias, incluida la guerrera, y se quedaban sólo con una manta. Los paquetes de comida, ropa y tabaco que enviaban los familiares solían reparírselos entre los guardianes y a veces ni eso, pues algunos testimonios cuentan un infame ritual en el que los reclusos eran obligados a formar en el patio y cantar el Cara al sol mientras los fardos eran rociados con gasolina y quemados.
Porta coeli monasterio medieval reconvertido en campo concentracion franquista
Este tipo de acciones y otras, como la entrada de grupos de falangistas a seleccionar internos para depurar saltándose la autoridad militar del campo, llevaron al segundo jefe de Porta Coeli, el capitán de la Guardia Civil Emilio Tavera Domínguez (que a la sazón tenía sesenta y cinco años y estaba ya retirado cuando recibió la orden de incorporarse a ese destino), a escribir una carta a Franco denunciando tales irregularidades. Tavera fue apoyado por otros oficiales, que hablaron de un estado de “animalización” del sistema.
Según el Tribunal de Cuentas, el campo de Porta Coeli, que había pasado a tener la categoría de prisión, se cerró en 1941. En 1943 el sitio fue adquirido por la Diputación Provincial y al año siguiente se volvió a instalar allí una comunidad de monjes cartujos, que ahí sigue. En 1947 se acometió la restauración y rehabilitación del patrimonio arquitectónico y el lugar luce espléndidamente, protegido como Bien de Interés Cultural; un remanso de paz y silencio que deja atrás pero no borra aquellos años negros. Stat Crux dum volvitur orbis (o sea, La cruz permanece estable mientras el mundo gira, lema de la orden cartuja).

Campos de concentración españoles (Cartuja Porta Coeli)

Con la lectura de este actículo, conoceremos un monasterio perteneciente a la Orden de los Cartujos, situado en la vall de Lullén, en el término municipal de Sera en la comarca del Campo de Turia perteneciente a la provincia de Valencia (España).
Fray Andrés de Albalat, obispo de Valencia, funda esta cartuja el día 5 de septiembre del año 1272, aunque su primera piedra no es colocada hasta el año 1274, siendo esta cartuja la primera construida en tierras valencias.
En sus comienzos la Cartuja Porta Coeli fue muy modesta, constituida por una ermita, un patio cerrado y celdas para albergar a los religiosos llegados de la Cartuja de Escala Dei de Tarragona, aunque posteriormente fue frecuentada por reyes, papas, cardenales y militares.
Inés Pedrós Alpicat, conocida como Inés de Montcada, fue expulsada del convento al descubrise que era una mujer y se refugió en una cavidad cercana a la cartuja, en el monte de la Cantera, donde residio durante 20 años, viviendo una vida de soledad y oración hasta el año 1428.
El prior de la cartuja fue Bonifacio Ferrer.
El año 1385, se comienza la construcción de la iglesia mayor, en estilo gótico valenciano, así como las demas dependencias, contrucciones financiadas economicamente por Margarita de Lauria.
En el año 1400, es consagrada la iglesia bajo la protección de Martín I de Aragón, posteriormente se añadieron a la iglesia dos claustros renacentistas.
Entre los muros de la Cartuja de Porta Coeli, fue escrita la Biblia Valenciana, siendo traducida del latín al valenciano por Bonifacio Ferrer, entre el año 1477 y 1478.
El año 1498, la Inquisión ordena entregar y quemar todas las copias de la Biblia Valenciana, por considerarla peligrosa para la fé.
El año 1571, el prior Miguel de Vera, fue denunciado a la Inquisición por enseñar doctrinas luteranas, siendo desterrado de Valencia por 10 años, aunque antes de cumplirse la sentencia los monjes solicitaron a los inquisidores que regresara a la cartuja.
El año 1835, la cartuja es exclaustrada y subastada junto a sus dominios, siendo adquirida por Vicente Beltrán de Lis, comerciante, político y banquero de la Casa Real.
La cartuja es embargada por el Estado a uno de los descendientes de Vicente Beltrán a causa de sus problemas con hacienda, pasando esta a ser propiedad de Lino Alberto Reig en el año 1872.
La cartuja se convierte en un hospital para tuberculosos en el año 1898.
Tras terminar la Guerra Civil Española, el año 1939, los terrenos de la Cartuja de Porta Coeli se convirtieron en un campo de concentración, el cual albergo unos 4.400 presos republicanos, calculandose que 2.238 presos fueron fusilados.
Según nos cuenta Ballester Artigues, los detenidos provenian de la comarca alicantina de Marina Alta, recibiendo un trato inhumano hasta el punto que de los prisioneros eran reunidos en patio y delante de ellos rociaban de gasolina los viveres enviados por los familiares de estos con gran esfuerzo, siendo estos quemados, mientras los presos eran obligados a cantar el Cara al Sol con el brazo levantado.
El año 1941 se cierra el Campo de Porta Coeli, teneniendo es esas fechas la denominación de prisión.
La Diputación Provincial compra la cartuja el año 1943.
El año 1944 la cartuja es ocupada por monjes venidos de la Cartuja de Miraflores de la provincia de Burgos.
El año 1947 se restaura y rehabilita el patrimonio arquitectónico considerandolo Bién de Interés Cultural,
El año 2011 los cartujos abandonan la Cartuja de Aula Dei trasladándose a la de Porta Coeli, quedando unicamente tres cartujas activas en España; Porta Coeli, Miraflores y Montealegre.

Imágenes de campo de concentracion de porta coeli   y otros.