dissabte, 19 d’agost de 2017

Hallado un retrato del que dio “dos tiros a García Lorca en el culo, por maricón”


http://www.elindependientedegranada.es/cultura/hallado-retrato-que-dio-dos-tiros-garcia-lorca-culo-maricon


EXCEPCIONAL REPORTAJE QUE PERFILA A LOS TRES QUE DETUVIERON A FEDERICO: TRESCASTROS, RUIZ ALONSO Y LUIS GARCÍA-ALÍX


CULTURA - Gabriel Pozo Felguera Domingo, 19 de Marzo de 2017
Por fin conocemos la imagen de Juan Luis Trescastro, el fascista bocazas y fanfarrón que detuvo a García Lorca en casa de los Rosales y prestó su coche para conducirlo a la muerte. Lo desvela el escritor y periodista Gabriel Pozo Felguera en este reportaje, en el que rememora aquellos momentos y ofrece los retratos y perfiles biográficos, algunos, pocos conocidos, de Ramón Ruiz Alonso y Luis García-Alíx, los compañeros de Trescatros cuando fue a por Federico.
Juan Luis Trescastro Medina, fotografiado en 1922, cuando contaba 44 años. Acababa de dejar el cargo de Vicepresidente de la Diputación Provincial y fue nombrado Jefe Superior de Administración Civil.
GRANADA GRÁFICA
Juan Luis Trescastro Medina, fotografiado en 1922, cuando contaba 44 años. Acababa de dejar el cargo de Vicepresidente de la Diputación Provincial y fue nombrado Jefe Superior de Administración Civil.
A media mañana del 18 de agosto de 1936 un rumor comenzó a extenderse por las calles de Granada. Esa madrugada habían fusilado a Federico García Lorca en el camino de Víznar a Alfacar. Uno de los que lo iban extendiendo era Juan Luis Trescastro Medina; aquel hombre, muy afecto a los sublevados, se jactaba de haber participado del pelotón que asesinó al poeta. Decía, ufano y orgulloso, que había estado en Alfacar fusilando rojos. “Vengo de darle dos tiros a García Lorca en el culo, por maricón”, dijo en bar Jandilla. Lo publicó a voces por aquellos negros días de 1936 y lo siguió repitiendo hasta su muerte, en 1954, como si fuera su principal trofeo de caza.


Última foto conocida de Federico García Lorca, en el Paseo de Recoletos de Madrid, primeros días de julio de 1936. Está acompañado por Manuela Arniches.
Juan Luis Trescastro Medina fue uno de los políticos extremistas (de la Confederación Española de Derechas Autónomas, CEDA) que se ofrecieron a ir a casa de la familia Rosales a llevarse detenido al poeta; los otros dos eran Ramón Ruiz Alonso y Luis García-Alíx Fernández. Hasta ahora sólo conocíamos las caras de estos dos últimos, pero no la de Trescastro. Su rostro podemos conocerlo a partir de ahora por una foto de estudio tomada cuando era vicepresidente de la Diputación Provincial de Granada, en el año 1922 (catorce antes del asesinato de Lorca).
Esta aparición fortuita de su retrato nos da pie para repasar su biografía y, de paso, las de los otros dos políticos que capitanearon el dispositivo de detención, acompañados de múltiples guardias de asalto y milicianos derechistas.

Nombre de pudiente cuna

Juan Luis Trescastro fue un personaje de cierta relevancia durante el primer tercio del siglo XX. Había nacido en la calle Cuenca de Granada capital, en el año 1877. Descendía de una familia con raíces en Alhama de Granada y Cádiz. Era gente pudiente, pues su padre (Francisco Trescastro Díaz) se dedicaba a la abogacía; incluso llegó a ser diputado provincial en 1886. Juan Luis también se licenció en Derecho, con calificaciones brillantes, en la promoción 1894-98.
Su familia era terrateniente con intereses comerciales y empresariales en la localidad de Santa Fe (relacionados con una almazara y fábrica de harinas); también serían socios de la futura Plaza de Toros. Nada más acabar la carrera, contrajo matrimonio con una joven hacendada de Santa Fe, de nombre Amanda Rosales Rosales (estuvo casado con ella durante 35 años, hasta que ésta falleció en 1934; no le dio hijos).
En los primeros años del siglo XX, con poco más de veinticinco años, consiguió salir elegido concejal del Ayuntamiento de Santa Fe, por el Partido Conservador. En 1907 no consiguió acta, torpedeado por sus propios correligionarios conservadores.
En los primeros años del siglo XX, con poco más de veinticinco años, consiguió salir elegido concejal del Ayuntamiento de Santa Fe, por el Partido Conservador. En 1907 no consiguió acta, torpedeado por sus propios correligionarios conservadores
No obstante, entre 1915 y 1923 obtuvo concejalía por el mismo ayuntamiento y también el acceso a la Diputación Provincial, en cuya corporación ascendió al cargo de Vicepresidente. Poco después fue nombrado Vicepresidente de la Comisión Provincial, sólo con el gobernador civil  por encima de él como autoridad de la provincia. Se trataba de un organismo con amplísimos poderes en temas de hacienda, obras y orden público, que supervisaba la marcha de los ayuntamientos de la provincia.
En 1922, tras cesar en el cargo de Vicepresidente de la Comisión Provincial, fue cuando le hicieron el retrato que ahora conocemos. Entonces fue distinguido por el gobernador con el cargo de Jefe Superior de Administración Civil, con tratamiento de Ilustrísimo. Su fotografía fue publicada en la revista Granada Gráfica (número de marzo de 1922, pág. 28), con el siguiente texto: “Juan Luis Trescastro. Ex vicepresidente de la Comisión Provincial y popular político granadino a quien, con motivo de haber sido nombrado Jefe Superior de Administración Civil, sus numerosos amigos han regalado un magnífico espadín por suscripción pública”.
Poco después, la Dictadura de Primo de Rivera suspendió las diputaciones y Trescastro no vuelve a aparecer en política hasta comienzos de la II República, cuando se le ve próximo a partidos conservadores o de derechas. Se afilió a Acción (Nacional) Popular desde los primeros momentos. En las elecciones generales del 19 de noviembre de 1933 formó equipo con Ramón Ruiz Alonso, llevándolo y trayéndolo por la provincia en su coche. Se hicieron grandes amigos, a pesar de los 26 años que les separaban en edad.Ruiz Alonso iba de candidato en la Coalición de Radicales, Agrarios y Derechas; Juan Luis Trescastro no consiguió colocarse en la lista.Ganaron las derechas y Ramón Ruiz Alonso salió elegido diputado a Cortes.
Tenemos una referencia de la vida de Trescastro un año después, cuando falleció su esposa, el 2 de noviembre de 1934. Un mes más tarde, el 28 de diciembre, aparece como padrino de la segunda hija de Ruiz Alonso, de nombre Elisa Ruiz Penella (la famosa actriz Elisa MontésAún vive, hace sólo unos días apareció visitando a su hija Enma Ozores en “Gran Hermano Vip”).
Tuvo participación importante en el macromitin de Gil Robles en Armilla (17 de marzo de 1935, con unos 75.000 asistentes).
En las siguientes turbias elecciones generales, las de febrero de 1936, Juan Luis Trescastro seguía siendo un destacado directivo de Acción Popular (integrada en la coalición CEDA). La anulación de las elecciones en la provincia de Granada situó a los políticos cedistasen una posición contra el gobierno, de manera que retiraron la candidatura que encabezaba el general Varela. Ya sólo esperaban sumarse al levantamiento que se cocía contra la República.

Alzamiento, guerra y asesinato de Lorca

El 20 de julio de 1936, los cedistas granadinos se sumaron gozosos al golpe militar. Se pusieron a las órdenes del nuevo gobernador, el comandante José Valdés. Allí estaban Juan Luis Trescastro Medina y Ramón Ruiz Alonso, formado un comité que se dedicaba a denunciar, perseguir, encarcelar y ejecutar a sindicalistas, izquierdistas y a todo aquel que les resultaba desafecto.
Quienes tenían algún vehículo, corrieron a ponerlo a disposición del Gobierno Civil para ser utilizado por los alzados en armas. Fue el caso del ricachón Juan Luis Trescastro, quien entregó su coche y a su conductor para la causa golpista. (Por esos días había matriculados 4.099 coches en la provincia de Granada).


Esta instantánea recoge, supuestamente, el momento del día 20 de julio de 1936 en que guardias de asalto y falangistas sublevados tomaron el Gobierno Civil de Granada (actual Facultad de Derecho). El primer vehículo es el Oakland de Juan Luis Trescastro, con el que después fueron a detener a García Lorca. La foto fue publicada en IDEAL cuatro días después.
La tarde del domingo 16 de agosto de 1936, tras la denuncia escrita en la redacción del diario IDEAL (entonces situada en calle Tendillas de Santa Paula, 6, primero) por Ruiz Alonso y un par de acompañantes más, se dirigieron a la casa de los Rosales Camacho, a sólo dos centenares de metros (en la calle Angulo, 1). Allí estaba Federico García Lorca en calidad de invitado del poeta Luis Rosales. Además del numeroso grupo de guardias para tomar posiciones en la manzana, en el coche aparcado en Plaza de la Trinidad iban subidos Juan Luis Trescastro, Ramón Ruiz Alonso y Luis García-Alíx Fernández. El coche era un Oakland descapotado, serie 1923, con probable numeración 2854.
La tarde del domingo 16 de agosto de 1936, tras la denuncia escrita en la redacción del diario IDEAL por Ruiz Alonso y un par de acompañantes más, se dirigieron a la casa de los Rosales Camacho. Allí estaba Federico García Lorca 
Hay versiones que apuntan a que Juan Luis Trescastro se quedó en la puerta, ya que su primera mujer fue pariente lejana de los Rosales Camacho. Otras, en cambio, aseguran que tomó café con las mujeres dentro de la casa. En el mismo coche Oakland se acercaron a recoger a uno de los hijos Rosales hasta el cuartel de San Jerónimo, donde estaba de guardia.
Las referencias no están claras en cuanto a si el vehículo de Juan Luis Trescastro fue utilizado también para trasladar a Lorca al lugar de su asesinato en Víznar. Ni tampoco si Juan Luis formó parte del pelotón de fusilamiento. Él siempre fue predicando que sí formó parte del piquete, incluso decía lo de “he dado dos tiros a Lorca en el culo, por maricón”. Así lo repitió hasta su muerte, dieciocho años después.
La mayoría de las personas consultadas por investigadores de la muerte de Lorca –especialmente los contenidos en el libro de Molina Fajardo- opinan que no estuvo. Su personalidad, dada a la fanfarronería, la exageración y a la bebida, parece que le llevaron a hablar demasiado.
Juan Luis Trescastro tenía 58 años cuando asesinaron a Lorca. Se había vuelto a casar, esta vez con Ángeles Ruiz Morón, con la que tampoco tuvo hijos. Este colaborador en la muerte de Lorca falleció en su casa de la calle Alhamar, el 17 de enero de 1954; la misa de corpore insepunto se la dijeron en la Basílica de la Virgen de las Angustias. Lo enterraron en un panteón del cementerio de Santa Fe, propiedad de un tío de su primera esposa, Agustín Rosales García.


Esquela mortuoria de Juan Luis Trescastro Medina, publicada el día de su entierro./HEMEROTECA DIARIO PATRIA
En la esquela publicada en el diario falangista Patria con motivo de su muerte, se le seguía dando tratamiento de Ilustrísimo por mantener el cargo de Jefe Honorario de Administración Civil (en realidad esa figura había sido eliminada por la Ley de Bases de 1945).

Los protagonistas de la detención y sus fotos

De Ramón Ruiz Alonso, como principal redactor de la denuncia contra Federico García Lorca, existen varias fotografías. Había llegado a Granada, con 29 años, a trabajar de linotipista en la redacción del nuevo periódico católico: IDEAL, 5 de mayo de 1932. Venía del taller de El Debate, en Madrid, y traía amplia trayectoria de sindicalista, político de derechas y camorrista. Fue enviado por José María Gil Robles, que estaba entonces al frente del partido Acción Popular.


Ramón Ruiz Alonso, foto extraída de un cartel electoral de la candidatura de la CEDA, publicado por IDEAL el 15 de febrero de 1936, con motivo de las elecciones generales a las que se presentó por segunda vez. /HEMEROTECA IDEAL
En 1933 fue incluido en la candidatura de derechas que encabezaba el Dr. José Pareja Yébenes. Varias fotos suyas aparecieron en el diario IDEAL: dando mítines en el teatro Cervantes, haciendo campaña junto a obreros de una casa en Alfacar, en varios carteles de candidaturas… El 22 de noviembre de 1933 apareció una fotografía en primera página de IDEAL en la que se ven a cinco personas, seguidas de otro grupo. El segundo por la izquierda, con su mono y boina habitual (de obrero amaestrado, como le apodaban) paseaba por una calle de Santa Fe inspeccionando mesas electorales del día 19 anterior; iba acompañado del alcalde (a su izquierda) del pueblo, curiosamente el socialista llamado Enrique Muñoz Arévalo (con chaqueta y gabardina). Enrique Muñoz sería fusilado al principio de la guerra, el 15 de agosto de 1936. Tenía 37 años.


Portada de IDEAL de 22 de noviembre de 1936. /HEMEROTECA IDEAL (Foto Guerrero)
A la izquierda del alcalde, aparece un señor con chaqueta cruzada al que siempre hemos adjudicado la personalidad de Juan Luis Trescastro Medina. No obstante, no hay ningún argumento sólido que lo confirme; lo único que dice el pie de foto es que “…el candidato obrero, señor Ruiz Alonso, recorrió, con un grupo de correligionarios, las calles de Santa Fe, donde fue objeto de manifestaciones de simpatía (Foto Guerrero)”.
 


El candidato Ruiz Alonso (centro, vestido con mono y boina), haciendo campaña electoral entre albañiles de Alfacar  (7 de febrero) en las elecciones generales de 1936./HEMEROTECA IDEAL
Ruiz Alonso vivió de una imprenta en Madrid tras abandonar Granada al final de la guerra. Cada verano se desplazaba hasta la costa granadina, Torrenueva, a veranear y visitar a algunos conocidos de IDEAL, de sus tiempos en la ciudad. A finales de 1975, tras morir Franco, decidió irse a EE UU a vivir con su cuarta hija (María Julia). Disponemos de fotocopia de su carné de identidad y su pasaporte. Allí permaneció hasta su fallecimiento, ocurrido en 1978 de muerte natural, a punto de cumplir los 75 años.
 


Fotocopia del pasaporte de Ramón Ruiz Alonso del archivo del Instituto Nacional de Emigración de Madrid, de finales de 1975, cuando solicitó viajar a EE UU.
Cuatro años después, en 1982, sus restos fueron trasladados en una urna y depositados en el panteón familiar de los Ruiz Penella, en la sacramental de San Justo de Madrid. Allí reposan de forma anónima desde el 17 de octubre de 1982.


Luis García-Alíx, hacia 1920-24, cuando trabajaba en Melilla y era presidente de su Cámara de Comercio.
Luis García-Alíx Fernández, el tercer político cedista que participó en la detención de Lorca, era por aquellos días el presidente de la CEDA en Granada. También amigo íntimo de Gil Robles. Era hijo de un ministro de la época de regencia de María Cristina. De edad muy similar a Juan Luis Trescastro, era ingeniero de minas con plaza en la Jefatura Provincial de Minas de Huelva (entre 1915 y 1925). No obstante, al final de su vida declaró a Molina Fajardo que había estado viviendo en Marruecos entre 1908 y 1933, en que se desplazó a Granada, de donde era original su esposa. En Melilla y el Protectorado marroquí trabajó como ingeniero de minas en tres compañías y también como arquitecto en más de un centenar de proyectos; hasta que una ley le prohibió dirigir obras civiles, hacia 1929. Desde 1913 aparece como vocal de la Cámara de Comercio de Melilla, donde ocupó la presidencia entre 1920 y 1924. Él siempre negó que hubiera tenido algo que ver con la detención y muerte de García Lorca; descargó todas las culpas sobre sus otros dos compañeros.


Luis García-Alíx, en 1969. Foto publicada por Eduardo Molina Fajardo en su libro “Los últimos días de Federico García Lorca”.
Sabemos que fue a vivir a Madrid al final de su vida. No conocemos la fecha de su fallecimiento. Ni tampoco el lugar de enterramiento.

divendres, 18 d’agost de 2017

PSOE de Palos propone a la Junta declarar Lugar de Memoria Democrática la zona de Cuesta de la Matita

http://www.20minutos.es/noticia/3114402/0/memoria-psoe-palos-propone-junta-declarar-lugar-memoria-democratica-zona-cuesta-matita/
Memoria.- 



El Grupo Socialista de Palos de la Frontera (Huelva) llevará al próximo pleno municipal una moción para instar a la Junta de Andalucía a que declare como Lugar de Memoria Democrática y a su inscripción en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática de Andalucía la conocida como Cuesta de la Matita, donde se produjeron fusilamientos. 

EUROPA PRESS. 17.08.2017 

Recientemente el PSOE de Huelva y la Asociación del a Asociación de la Memoria Histórica de Huelva realizaron en esta zona un homenaje a las víctimas de la represión y el franquismo del municipio palermo, según han informado los socialistas en una nota de prensa. 

Se trata de una zona, ubicada en el margen izquierdo de la carretera A-5025 que une Palos de la Frontera con La Rábida, concretamente, entre el kilómetro 4 y 5 de la mencionada carretera. Así, la portavoz del Grupo Municipal Socialista, Pastora López, ha señalado que actualmente, en el municipio no existe ningún lugar reconocido como Lugar de Memoria Democrática ni tampoco con la denominación anterior Lugar de Memoria Histórica, a pesar de que en el término municipal se produjeron fusilamientos a causa de la represión franquista. 

Es por ello, que los socialistas proponen llegar a un acuerdo en pleno para solicitar a la Junta de Andalucía la declaración como Lugar de Memoria Democrática de Andalucía, incluyéndose en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática de Andalucía el sitio en el que fueron fusilados 30 vecinos palermos el 13 de agosto de 1936, entre ellos el alcalde y miembros de la corporación municipal que por aquel entonces componía el Ayuntamiento de Palos de la Frontera. 

Con ello, a su juicio, "se daría un paso importante para la reparación y reconocimiento de las víctimas y de sus familiares, que contribuyeron a la defensa de la democracia española". Según ha proseguido López, "existen testimonios orales recogidos en distintas publicaciones sobre la represión de la dictadura franquista en Palos de la Frontera, así como documentación en archivos que corroboran aquellos hechos y que pueden emplearse para dar traslado a la Junta de Andalucía, administración competente para la declaración de Lugar de Memoria Democrática e inclusión en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática de Andalucía". 

Así, se podrá, como ha explicado, "continuar completando los espacios simbólicos relacionados con la segunda república, la guerra civil, la dictadura franquista y la transición política".

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/3114402/0/memoria-psoe-palos-propone-junta-declarar-lugar-memoria-democratica-zona-cuesta-matita/#xtor=AD-15&xts=467263

Reivindican la memoria de Blas Infante desde el plano político y cultural


http://www.diariocordoba.com/noticias/palmadelrio/reivindican-memoria-blas-infante-plano-politico-cultural_1166157.html


E.MANZANO P
16/08/2017
  • Intervención de Antonio Manuel Rodríguez. - E.MANZANO
    Intervención de Antonio Manuel Rodríguez. - E.MANZANO
 
En el monolito al considerado padre de la patria andaluza y bajo la bandera de Andalucía, se ha celebrado en Palma por primera vez la conmemoración del aniversario del asesinato de Blas Infante. Izquierda Andalucista, IULV-CA, Ahora Palma, Podemos, JJAA, el Foro por la Recuperación de la Memoria Histórica de Palma del Río y los sindicatos CTA y SAT se han unido para rendir tributo a Blas Infante. Acto de reinvindicación de esta figura desde el plano político, histórico y como «símbolo de tanas víctimas aún en las cunetas».
Luisa Venteo, de Ahora Palma, destacó la necesidad de conocer la figura de Blas Infante, «la necesidad de conocer nuestra historia». Manuel López, miembro fundador de Izquierda Andalucista y actual portavoz del grupo municipal Andalucista, subrayó que fue asesinado y «jamás utilizó la violencia». Dijo que los indicadores de desarrollo de Andalucía son los peores de todo el estado y que «hoy que se está decidiendo de nuevo la territorialidad, más que nunca es necesario que continuemos en la lucha».
El activista andalucista Antonio Manuel Rodríguez planteó por qué asesinaron a Blas Infante, señalando que «por su candidatura ciudadana, republicana, revolucionaria, federal y andaluza». Se depositaron flores que después fueron trasladadas a la fosa común en el cementerio.

Artistas en las cárceles valencianas durante la posguerra

http://losojosdehipatia.com.es/cultura/arte-2/artistas-en-las-carceles-valencianas-durante-la-posguerra/


Por Isabel Genovés Estrada. Historiadora del Arte
     Desde los curiosos ojos de nuestra Hipatia, nos adentramos en uno de los episodios más oscuros de nuestra historia reciente. La Guerra Civil española, nos centramos en el final de la contienda, en la represión franquista posterior para acallar todas las voces discrepantes con el régimen. Los dramas personales envolvieron a casi toda la población. Esta represión fue sistemática y continúa. De la que no escaparon los artistas, algunos de ellos se exiliaron, otros acabaron fusilados, torturados, presos en campos de concentración,  en las cárceles españolas; unas cárceles llenas a rebosar.

Monasterio San Miguel de los Reyes. Se habilitó como prisión en 1874 y a partir de 1939 fue usada por el franquismo para recluir a los opositores de la dictadura. Fotografía Arantxa Carceller
     Recuperar la memoria histórica en nuestro país sigue siendo una asignatura pendiente. Parece que nos es más fácil hablar y estudiar las guerras ajenas, que las propias. El nuevo régimen trató de hacer desaparecer a los artistas plásticos republicanos junto con sus producciones. Obras que habían sido realizadas antes de la guerra, durante y después de ella. Son todo un catálogo de todo lo que veían y vivían. Después de la muerte del dictador empezaron a realizarse diversos estudios sobre la represión que se había ejercido sobre este colectivo, y de las obras que habían realizado. Muchas de ellas pérdidas o destruidas, hay que tener en cuenta que las que se realizaron en prisiones a veces estaban hechas con materiales muy pobres, y los mismos artistas las destruían.
     Llama la atención lo poco que se ha indagado sobre el trabajo de los pintores, fotógrafos, escultores, ilustradores,… republicanos en las cárceles y penales españoles. Nos gustaría hablarles de lo que propiciaron las políticas franquistas en la cárcel Modelo de Valencia. Esta cárcel fue diseñada en 1889 por el arquitecto Joaquín Belda, se inauguró en 1903. Después de la guerra en ella había artistas de distintas disciplinas y de diversos lugares de España. Al haber un grupo tan nutrido de artistas, fue el lugar ideal para que el régimen  creara un Taller de Artes Plásticas, que se tomó como modelo para otras prisiones. Significaba el triunfo de sus políticas de Redención de Penas por el Trabajo.
     No se puede saber quiénes estuvieron en esta cárcel, sus registros desaparecieron durante la guerra y los que hay no son de fiar (Agramunt, 2005: 378). La vida en la cárcel para los artistas e intelectuales era durísima, como para el resto de presos.La cárcel estaba masificada, sin apenas comida, ni auxilio sanitario. Ese hacinamiento propició el trabajo en grupo y estrechar lazos de amistad.
     Los artistas vieron en la creación del taller una posibilidad de acortar las penas a las que habían sido condenados. Se lo propusieron al director de la prisión que en ese momento era Ramón de Toledo, que aceptó la propuesta. Significaba que la oferta que había hecho Franco de que los presos se redimieran a través del trabajo, se iba a llevar a efecto en su prisión. Una oportunidad de promoción que no desperdició.
     Rápidamente  se organizó, regido por la Secretaria Artística que funcionaba según las pautas dictadas por la autoridad penitenciaría. La actividad que desarrollaba la Escuela de Arte era una educación y formación plástica. Las clases eran impartidas por los mejores, ya que estaban allí. Las materias iban de la delineación, forja, dibujo, grabado, repujado, iconografía, decoración, etcétera. Muchas de sus obras muestran distintas facetas de la vida carcelaria con sus miserias. Desarrollaron una gran actividad artística. Cuando el director fue sustituido por Pablo Castellano, los encargos siguieron, tanto de las instituciones como del exterior. Realizando todo tipo de encargos. Existen documentos gráficos de su labor gracias a las fotografías que realizaba el valenciano Martín Vidal Corella, las más comprometidas salieron de la prisión y las demás servían para justificar el buen funcionamiento del taller.
El nuevo régimen trató de hacer desaparecer a los artistas plásticos republicanos junto con sus producciones.
     Coincidieron entre sus muros, los escultores Vicente Beltrán Grimal, Antonio Ballester Vilaseca, Francisco Badía Plasencia, Rafael Pérez Contel, Alfredo Torán, Alfredo Gomis y Eduardo Díaz Yepes; los pintores Rafael Bargues, Antonio Cervignón, Martín Vidal Corella, Enric Cuñat Garibo, José Carnicero, Rafael Raga Montesinos, Manuel Iranzo, José Sabina Parra y Eleuterio Bausset,  y los caricaturistas Carlos Gómez Carreras “Bluff”, Juan Pérez del Muro Sánchez, y Francisco Caro; los arquitectos Vicente Ecced, Ricard Rosso, Carlos Lloréns Castillo y los dibujantes y cartelistas Miguel Guzmán Aparicio, Manuel Monleón Burgos, Jenaro Beltrán Mortes, Vicente Canet Cabellón, Francisco Caro Ferrando, Joseph Lluch Ferrando, entre otros muchos (Agramunt, 2005: 385,386).
     El monasterio de San Miguel de los Reyes fue asimismo un penal, lleno de presos entre los que había artistas también. El hacinamiento entre sus muros era una auténtica barbaridad. Las condiciones en las que vivían los reclusos eran de pura supervivencia. Era tan horribles, que entre los reclusos circulaba esta canción: “Ay San Miguel de los Reyes, /patio de las tres palmeras. / Aquí se mueren los hombres/ de torturas y tristezas” (Agramunt, 2005: 462).  Ramón de Toledo que además era inspector de prisiones de toda la provincia, propuso instalar un Taller de Artes Plásticas en la década de los cuarenta, siguiendo el patrón de la Cárcel Modelo. Tuvo tanto éxito que cuando venían autoridades a la ciudad las llevaban a visitar este taller. En la línea de la Modelo recibía muchos encargos. Aquí fueron a parar entre otros, el escultor Silvestre de Edeta, el pintor Enrique García Carrilero, el dibujante polaco Mariano Rawicz, el pintor Tomás Fabregat García y Juan Pérez del Muro.
     Estos talleres significaron una mejora de la vida en prisión de los artistas que participaron en ellos. Casi todos los encargos eran de tipo religioso y de alabanza al nuevo régimen. Muchas veces eran los guardianes de las prisiones los que ejercían su mala presión sobre los artistas. En estos estudios se echa de menos que no se hable de la represión ejercida sobre las mujeres artistas republicanas. En la prisión militar de Monteolivete, que luego sería rehabilitada como Museo Fallero, sufrieron prisión el historiador y filólogo Manuel Sanchís Guarner, el escultor Cristino Mallo y Antonio Ballester. Muchos de estos artistas cuando salieron de prisión ya no tenían sus puestos como docentes en institutos o universidades. Todo opositor al régimen debía ser depurado o eliminado. Toda España era una gran cárcel.
Bibliografía:
  1. AGRAMUNT LACRUZ, Francisco (2005), Arte y Represión en la Guerra Civil Española. Artistas en checas, cárceles y campos de concentración, Salamanca, Junta de Castilla y León, Generalitat Valenciana.
  2. AGUILAR FERNÁNDEZ, Paloma (1996), Memoria y olvido de la Guerra Civil española, Madrid, Alianza Editorial.