dissabte, 5 d’abril del 2025

Luis Almagro, investigador de los presos esclavos del franquismo: "No se ha contado lo que pasó"

https://www.lavozdelsur.es/ediciones/jerez/luis-almagro-investigador-presos-esclavos-franquismo-no-se-ha-contado-paso_331577_102.html


El documental 'Fortificaciones, presos esclavos de la Guerra Civil', aborda el sistema de trabajos forzados y se ha proyectado en el Ateneo de Jerez dentro de una actividad de la Diputación de Cádiz

El documental Fortificaciones, presos esclavos de la Guerra Civil, realizado por Producciones Coste Cero ha sido proyectado en el Ateneo de Jerez dentro de las actividades organizadas con la colaboración de la sección de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación de Cádiz.

El documental aborda el sistema de trabajos forzados implantado por el régimen franquista, mediante el cual miles de presos políticos redimían penas realizando obras públicas en condiciones extremas. Centrado especialmente en el Campo de Gibraltar, la cinta detalla cómo los batallones de prisioneros construyeron hasta 614 búnkeres y otras infraestructuras militares en previsión de un posible escenario de guerra mundial.

Luis Almagro, técnico en prevención de riesgos laborales de profesión pero documentalista por vocación. El equipo recurrió a archivos militares, registros judiciales e investigaciones previas para reconstruir una historia que permaneció oculta durante décadas. El documental incluye imágenes actuales de las fortificaciones, fotografías de los campos de concentración y testimonios que revelan cómo grandes empresas se beneficiaron de este trabajo esclavo.

La proyección forma parte de un ciclo que ya ha llevado el documental a más de 30 localidades gracias a un convenio con la Diputación. Con un estilo didáctico pero riguroso, la cinta utiliza recursos poéticos y musicales, incluyendo una canción de la cantautora sevillana Lucía Sócam, que cierra el relato.

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Luis Almagro, director del documental 'Fortificaciones, presos esclavos de la Guerra Civil'. JUAN CARLOS TORO 

"No es un panfleto"

Almagro destaca que "esto no es un panfleto ni una opinión nuestra" y hace hincapié en el concepto de la esclavitud: "Hay una serie de empresas que todo el mundo conoce, como Dragados o Ferrovial, que se constituyen con presos esclavos que se usaban para trabajar y facturaban al Estado. Buena parte de la economía española está basada en el trabajo esclavo. Las primeras ropas que se hacen en El Corte inglés en España las hacen presas. Eso es algo que en España no se conoce. Todos nuestros documentales que hacemos de memoria histórica empiezan con la leyenda de 40 años de silencio y 40 de olvido. Eso no pasó en Francia ni en Alemania. En Alemania se contó lo que pasó, pero aquí se ha escrito otra historia que es muy distinta, que no tiene nada que ver con lo que verdaderamente pasó en este país".

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Almagro, en el Ateneo de Jerez. JUAN CARLOS TORO

Otro aspecto que destaca Almagro en su trabajo es el de las incautaciones y pone un ejemplo gráfico de lo que sucedía en la represión franquista: "Tres hijos tenían una madre viuda de guerra que nunca les había hablado de la guerra. Y cuando se muere, van al registro por el tema del papeleo de la casa y aparecen dos casas a nombre de la madre. Una efectivamente es la suya y otra es donde la madre trabajaba de sirvienta. La historia era que le mataron al marido, se quedaron con la casa de la familia y como acto de buena fe la pusieron de sirvienta. Esa mujer se murió sin contarlo".

El documental Fortificaciones, presos esclavos de la Guerra Civil se ha proyecto también en una cárcel, algo que "parecía una provocación", pero Almagro tiene un grato recuerdo de lo vivido en diferentes proyecciones: "Te pasan cosas que sean muy curiosas. En la proyección en La Línea, cuando terminamos, se vino un hombre a mí llorando y me dio un abrazo enorme. Me dijo que era la primera vez que le hacían a su padre un homenaje. Su padre había sido preso en los campos de concentración y eso para mí fue mejor que un premio".

Sobre el autor

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FRANCISCO J. JIMÉNEZ

Ver biografía

FORO DE LA MEMORIA La Granada errante. Exiliados granadinos embarcados en buques hacia América en 1939. Epílogo. Una familia en el exilio: los Bonilla-Cañadas (y V)

 https://www.elindependientedegranada.es/ciudadania/granada-errante-exiliados-granadinos-embarcados-buques-america-1939-epilogo-familia


 - Pedro Sánchez Rodrigo y Alfonso Martínez Foronda Sábado, 5 de Abril de 2025 
Pedro Sánchez Rodrigo y Alfonso Martínez Foronda concluyen esta magnífica serie con un homenaje a una familia que sufrió con dureza la persecución del franquismo hacia los intelectuales. No te lo pierdas.
Gabriel Bonilla Marín y su hijo, Gabriel Bonilla Cañadas.
Gabriel Bonilla Marín y su hijo, Gabriel Bonilla Cañadas.
Gabriel Bonilla Marín.

Gabriel Bonilla Marín fue Catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada desde 1919 a 1936; su hijo Gabriel Bonilla Cañadas entre 1935 y 1936 fue Profesor ayudante de Filología francesa también en nuestra Universidad y su hija Gertrudis se matriculó como alumna oficial de la Facultad de Derecho

En artículos precedentes escribimos que dos de las características del exilio transoceánico español motivado por la guerra civil fueron la participación de numerosas familias y el carácter socio profesional de los exiliados, que, sobre todo hacia México, tuvo una importante presencia de sectores de la intelectualidad (profesores, maestros, artistas, escritores, científicos, de uno y otro sexo). La familia de Gabriel Bonilla Marín es un claro ejemplo de ambas características: cuatro miembros (el padre, la esposa y dos hijos) embarcaron en el Sinaia, el buque que los trasportó hacia América, en 1939; otra hija más se reuniría con ellos en México diez años después. Por otra parte, Gabriel Bonilla Marín fue Catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada desde 1919 a 1936; su hijo Gabriel Bonilla Cañadas entre 1935 y 1936 fue Profesor ayudante de Filología francesa también en nuestra Universidad y su hija Gertrudis se matriculó como alumna oficial de la Facultad de Derecho, en un momento que el porcentaje de estudiantes femeninas en la UGR era claramente minoritario, en torno al 5% del total.

Estos intelectuales, pertenecientes a una clase media burguesa, liberal, republicana, fueron durísimamente tratados por el nuevo régimen. Sus integrantes, en especial los docentes, fueron acusados de responsables de lo que los golpistas llamaron “los males de la patria”. Según la conocida circular de la Comisión de Cultura y Enseñanza, firmada por José María Pemán y escrita por Vegas Latapié,

 “Los individuos que integran esas hordas revolucionarias, cuyos desmanes tanto espanto causan, son sencillamente los hijos espirituales de catedráticos y profesores que, a través de instituciones como la llamada «Libre de Enseñanza», forjaron generaciones incrédulas y anárquicas”.

Se les considera especialmente peligrosos, incluso, aún más, escoria, inmorales y degenerados, “envenenadores del alma popular, primeros y mayores responsables de todos los crímenes y destrucciones que sobrecogen al mundo y han sembrado de duelo la mayoría de los hogares honrados de España”. Y, en consecuencia, se actuó sobre ellos con verdadera saña. Sin embargo, a diferencia de la gran mayoría de represaliados, seres anónimos, sin biografías ni reparaciones, sepultados en el olvido, muchos de estos intelectuales han recibido la atención de historiadores y biógrafos con la publicación de numerosos artículos y libros que intentan recuperar su legado. Lo podemos ver en los casos de VilaPalancoYoldiHerreraChamorroOtero o García Valdecasas, entre otros. También en el de Gabriel Bonilla Marín, objeto de un importante estudio realizado por el profesor Antonio Sánchez Aranda y publicado en 2020.

Portada del libro de Antonio Sánchez Aranda. Editorial Dyckinson.

Debimos esperar, empero, muchos años, para que la figura de Gabriel Bonilla Marín, y la de su hijo varón, fuera finalmente reconocida por la propia Universidad

Debimos esperar, empero, muchos años, para que la figura de Gabriel Bonilla Marín, y la de su hijo varón, fuera finalmente reconocida por la propia Universidad: son dos de los 34 miembros de la comunidad universitaria (personal docente y de servicios) que, ejecutados o represaliados en la Guerra Civil y primeros años de la Dictadura, para los que el Consejo de Gobierno de la UGR solicitó la declaración de reparación y reconocimiento personal, que recibieron el 21 de octubre de 2021 en un acto público en el Rectorado con la asistencia del entonces Ministro de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños García. Hacía 83 años del  exilio del eminente catedrático y 56 años de su fallecimiento.

GABRIEL BONILLA MARÍN (Jaén, 1888- México DF, 1965)

Nació el 7 de octubre de 1888 en Jaén, de donde eran sus padres, el juez de instrucción, magistrado y presidente que llegó a ser de la Audiencia Provincial de Sevilla Eufrasio Bonilla Bonilla y María Teresa Marín Muñoz, ama de casa. Una vez aprobado el Bachillerato en distintas localidades por las plazas que ocupaba su padre (Teruel, Alicante, Sevilla…), estudió al mismo tiempo dos carreras, Filosofía y Letras, entre Madrid, Granada y Sevilla, donde se licenció en 1910, y Derecho, en Madrid y Granada, donde se licenció también en 1910. Al año siguiente ya era Doctor en Derecho y en 1912 Profesor Auxiliar en la Facultad de Derecho de Zaragoza, trasladándose ese mismo año a Sevilla donde se encargó de la Cátedra de Derecho Civil. Se casa con Gertrudis Cañadas y Bueno, nacida en Granada en 1889, con la que tendrá tres hijos, Gabriel nacido en 1913, Gertrudis, en 1914, y María Margarita, en 1920. Cuando sea trasladado a nuestra ciudad, todos juntos residirán en el domicilio familiar de la Avenida de Cervantes número 12.

Portada de un libro de Gabriel Bonilla Marín, publicado en Granada en 1920, ya como catedrático universitario.

Ese prestigio le permitiría intervenir en las actividades culturales y políticas más importantes que se desarrollaron en la ciudad durante la dictadura de Primo de Rivera. Vemos así su nombre entre los fundadores del Ateneo Científico, Literario y Artístico en febrero de 1925, de cuya Junta de Gobierno formaría parte, o en uno de los principales grupos masónicos de la ciudad

Antes de eso, su carrera seguía progresando. Participa en varias oposiciones hasta que, en 1917, consigue la Cátedra de Derecho Civil Español Común y Foral en la Universidad de Santiago de Compostela y, en 1919, por concurso de traslado llega a la Facultad de Derecho de Granada como Catedrático de Procedimientos Jurídicos y Práctica Forense. Tras varios intentos consiguió una beca de la Junta de Ampliación de Estudios que le permitió formarse en Suiza y Alemania entre 1921 y  1923. A la vuelta su prestigio era ya tan evidente que fue escogido para impartir la lección inaugural del curso universitario 1923-24 de la Universidad de Granada sobre Política de Previsión y seguros sociales. Esos conocimientos le permitieron ser directivo de la Caja de Previsión Social de Andalucía Oriental, desde 1923 a 1935, y del Instituto Nacional de Previsión y magistrado del Tribunal Contencioso Administrativo granadino. Como han escrito HIDALGO, MORENTE y PÉREZ SERRANO, “la seguridad social sería posible gracias a profesores como Gabriel Bonilla, aunque la mayor parte de su trabajo lo tuviera que realizar en México como un exiliado más”. Ese prestigio le permitiría intervenir en las actividades culturales y políticas más importantes que se desarrollaron en la ciudad durante la dictadura de Primo de Rivera. Vemos así su nombre entre los fundadores del Ateneo Científico, Literario y Artístico en febrero de 1925, de cuya Junta de Gobierno formaría parte, o en uno de los principales grupos masónicos de la ciudad. Y es que por su formación y su personalidad crítica y reformista se le podría integrar en el grupo de intelectuales regeneracionistas que pretendían modernizar el país, mejorar la situación de las clases trabajadoras y combatir el caciquismo.

El Gobierno de la República le otorga un puesto en el Consejo de Estado (será en algún momento presidente suplente) y, como consejero, sigue su devenir por Valencia, primero, Barcelona, después, y Marsella, al fina

Eso le lleva a la militancia en el Partido Reformista de Melquiades Álvarez, en el que durará poco, hasta 1924, o a apoyar las protestas estudiantiles contra el Plan Calleja de enseñanza, por lo que fue expedientado junto a Fernando de los Ríos, expulsado de su cátedra (en la que sería repuesto en 1930 por el Gobierno Berenguer), y desterrado a Jaén en 1928. Pronto encontramos su nombre en la relación de miembros del PRAG, adherido desde el primer momento a la coalición creada con los grupos de LerrouxAzaña o Domingo y en agosto de 1930 nombrado miembro de la Junta Nacional de la Alianza Republicana. Forma parte del núcleo de Acción Republicana en Granada, el partido de Azaña, que comienza a organizarse en torno a febrero de 1931 con otras personalidades como Palanco Romero, Corro Moncho, García Labella, Rubio Callejón o el periodista Constantino Ruiz Carnero. Fue elegido como vocal en su Comité Provincial el 2 de octubre de 1931. Candidato a Cortes Constituyentes en 1931 por la circunscripción de Jaén, no resultó electo, y también en 1936 con idéntico resultado. En 1934 militaba en la Izquierda Republicana de Azaña, pero fue apartándose progresivamente de la política activa. A pesar de ello accedió a que la Asamblea de su partido lo escogiera el 30 de marzo de 1936 como candidato a concejal para las elecciones que tendrían que tener lugar en abril de 1936 y que finalmente no se llevaron a cabo y fue nombrado compromisario para la elección el 9 y 10 de mayo de 1936 en Barcelona de Manuel Azaña como Presidente de la República. Ya en esos momentos se postulaba a un puesto en el Consejo de Estado en Madrid. Entre el 14 y el 16 de julio se marchó con la familia a San Sebastián de veraneo y allí les sorprendió a todos la guerra civil. Su vida y la de los suyos da un giro radical, sin poder volver a Granada y obligados a exiliarse a América. El Gobierno de la República le otorga un puesto en el Consejo de Estado (será en algún momento presidente suplente) y, como consejero, sigue su devenir por Valencia, primero, Barcelona, después, y Marsella, al final.

Bonilla pasará por los más importantes tribunales especiales del nuevo régimen, el de Responsabilidades Políticas (TRRP) y el Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo (TERMC), y además conocerá la depuración. Su exilio le salvará de pasar por un Consejo de Guerra.

a)    Depuración. Aunque, poco después del triunfo de los rebeldes en Granada, en plena guerra civil y fuera de Granada, el 5 de septiembre de 1936, pasó a la situación de excedencia en cuanto a las funciones activas de la enseñanza por haber tomado posesión como Consejero Permanente de Estado. Pero no se olvidan de él: leemos en el BOE de 8 de noviembre de 1936, p. 119: “Quedan suspendidos de empleo y sueldo el personal de los centros docentes de este Distrito Universitario, incluido en la relación siguiente… (34 nombres de los cuales 20 pertenecen a centros de Granada)”, él aparece como Catedrático de la Facultad de Derecho. El expediente de depuración se inicia el 20 de enero de 1937 en Zaragoza, por ser “marxista de acción y revolucionario cabecilla”; por su parte, el Rectorado de Granada lo acusó de realizar actividades políticas contrarias al Movimiento Nacional y de ser “director de Izquierda Republicana en su sector más extremista”, además de dirigente de actividades revolucionarias y masón.  El 7 de mayo de 1937 la Junta Técnica del Estado acordó imponerle las sanciones de separación definitiva del servicio, baja en el escalafón e inhabilitación para ejercer cargos públicos. El 18 de diciembre de 1958, en España, por “haber cumplido la edad reglamentaria el 7 de octubre del corriente año” se jubila “a don Gabriel Bonilla Marín, Catedrático de Universidad en situación de separado del servicio”. En febrero de 1964, ante la petición del propio Bonilla Marín, le concedieron la certificación negativa de antecedentes penales únicamente para los efectos de la jubilación.

Orden de depuración publicada en el BOE, en la que aparecen los dos Bonilla, padre e hijo.

b)    Responsabilidades Políticas. Como a todos los republicanos que abandonaban su residencia para pasarse a las filas republicanas, se le embargan sus bienes. El Tribunal Provincial de Incautación de Bienes, pone a disposición del Gobierno Militar de Granada diferentes ingresos obtenidos con las incautaciones como el que aparece el 15 de abril de 1937, por la cantidad de 1.675 pesetas, y otros más con distintas aportaciones. Aprobada la Ley de Responsabilidades Políticas en 1939 el Juez Instructor Provincial del TRRP, Francisco Santolalla Lacalle, el 7 de mayo de 1940 le cita, llama y emplaza, “actualmente en ignorado paradero”, con el expediente de responsabilidades políticas nº 66 de 1938, a fin de que comparezca en su Juzgado en el plazo de cinco días. Mientras, especialmente su hija Gertrudis, residente en Madrid, como veremos, reclamará al Presidente del Tribunal la devolución de sus bienes. Por contra, la Audiencia de Granada, en funciones de Tribunal de Responsabilidades Políticas, lo procesó y, finalmente, el 7 de marzo de 1945, lo condenó a la sanción de 15 años de confinamiento en las Islas Baleares y pago al Estado de 200.000 pesetas. El 13 de marzo de 1947 el juzgado declara que “como no se ha interpuesto recurso por la parte interesada” en el plazo legal, la resolución contra Bonilla queda firme. En 1948, por medio de un abogado representante, Bonilla Marín interpuso recurso de alzada contra esta sentencia ante la Comisión Liquidadora de Responsabilidades Políticas. Este recurso se sentenció 7 de octubre de 1948 revocándose sustancialmente la sentencia recurrida, la sanción económica quedó reducida a 20.000 pesetas atendiendo a la “posición económica del responsable y las cargas familiares del mismo”, dejando sin efecto el confinamiento en las Islas Baleares. El 4 de junio de 1949, Enrique Amat Casado, Magistrado Juez de 1ª Instancia del número 1 de Granada, se dirige al Registrador de la Propiedad de la capital “a fin de que proceda a cancelar la anotación preventiva de embargo sobre los bienes inmuebles” de Bonilla.

c)    Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo (TERMC). El 23 de mayo de 1942 se le inició proceso ante el TERMC instruyendo el sumario el Juzgado Especial nº 2, bajo el número 702/1942.  Según la documentación resguardada en el Centro Documental de la Memoria Histórica a este respecto perteneció a la masonería, con el nombre simbólico de “Iliberis”, “iniciado” en noviembre de 1924 en la Logia Trabajo número 12 de Sevilla, que le expidió el certificado de Aprendiz el 9 de diciembre del mismo año; el 8 de junio de 1925 obtuvo el certificado de Compañero por la misma logia; el 13 de junio de 1925  fue iniciador del Triángulo Alhambra 15 de Granada, que lo nombró Maestro, y en 1927 ya era Venerable Maestro. En ese mismo año de 1927, según la documentación, recibió una carta de Diego Martínez Barrio, en papel membretado de la Gran Logia Regional del Mediodía de España, de la que Barrio era Gran Maestre, en la que se dirige a Bonilla como “querido amigo y h[ermano]” y le informaba de un viaje que haría a Granada, además de transmitirle “los recuerdos más expresivos” de su “buen amigo y h[ermano]”. “El 17 de junio de 1942, el juez instructor del TERMC solicitó al Director General de Seguridad que se procediera a la busca y captura de Bonilla Marín. Posteriormente, el 16 de septiembre de 1942, se fechó el auto de procesamiento, en rebeldía del inculpado. El 17 de septiembre de 1942 el juez instructor declaró terminado el sumario y propuso imponer como pena la “reclusión mayor con sus accesorias correspondientes”. Pocos meses después, aparece su sentencia con fecha del 30 de octubre de 1942 en el BOE del 13 de enero de 1943: 12 años y un día de reclusión menor e “inhabilitación absoluta perpetua para el ejercicio de cualquier cargo del Estado, Corporaciones Públicas u Oficiales, Entidades Subvencionadas, Empresas Concesionarias, Gerencias y Consejos de Administración de Empresas Privadas, así como cargos de confianza, mando y dirección en las mismas, separándolo definitivamente de los aludidos cargos”. Para la fijación de responsabilidades civiles se remitió testimonio de la sentencia al presidente del Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas y se envió testimonio al Ministro de la Gobernación a efectos de su publicación el BOE., en el que apareció el 13 de enero de 1943. En 1959 María Eugenia Cañadas Bueno, apoderada y cuñada de Bonilla Marín, solicitó a la Comisión de Rehabilitación y Penas Accesorias, del Ministerio de Justicia, la cancelación de los antecedentes penales de Bonilla Marín. El TERMC acordó negar la petición “por no haberse presentado a legalizar su situación en la causa que se le ha seguido”.

El 8 de octubre de 1962 se reunió el Tribunal en sesión secreta y sus miembros acordaron, de forma unánime, confirmar la sentencia de 30 de octubre de 1942, pero también dirigirse al Gobierno sugiriendo la conveniencia de conmutar la pena impuesta por la de seis años y un día de prisión mayor

La resolución fue firmada en Madrid el 16 de diciembre de 1959. Gabriel Bonilla Marín regresó temporalmente a España el 16 de julio de 1962, jubilado en México, debidamente autorizado por la Comisión Interministerial de Repatriaciones, y fijó su residencia en Madrid, calle Álvarez Quintero número 2, 1º derecha. Cinco días después compareció por medio de escrito de su puño y letra ante el presidente del TERMC para solicitar personalmente, como le había sido indicado, la certificación negativa de antecedentes penales, documento que le solicitaron en el expediente de jubilación instruido por el Ministerio. El TERMC le concedió audiencia contra la resolución de 30 de octubre de 1942. El 24 de septiembre de 1962 compareció Bonilla Marín ante el Tribunal y declaró pertenecer a la masonería desde 1924, a la que ingresó en Sevilla, en la Logia Trabajo, en la que estuvo poco tiempo por no vivir en esa población y que, posteriormente, cuando se organizó en Granada la Logia Alhambra, se dio de alta en la misma con el nombre simbólico de “Iliberii”, llegando a obtener el grado tercero de Maestro masón y desempeñando el cargo de Venerable Maestro. También declaró que en la Logia de Granada estuvo unos meses y se separó de la misma en la época de la Monarquía, hacía el año 1929 o 1930, no habiendo tenido desde entonces ningún otro contacto con la masonería en España ni en México. Asimismo, expresó que no presentó la retractación por ignorar la existencia de la Ley que así lo establecía por encontrarse fuera de España. El 25 de septiembre de 1962, en su escrito de defensa, de nuevo manifestó que formó parte de la masonería por poco tiempo; que su participación en la masonería fue anterior a la promulgación de la Ley de primero de marzo de 1940; que en ninguna de las pocas reuniones a las que asistió se trataron asuntos de carácter político o religioso; que profesaba la religión católica; que “el principal motivo de mi separación de la masonería se debe al haber observado que algunos de los miembros de la Logia Alhambra habían ingresado en ella por su creencia y deseo de conseguir beneficios, sin tener escrúpulo en lo que respecta a los procedimientos para obtenerlos” y que por haber sido pasante de Melquiades Álvarez se inició en la política e ingresó al partido Reformador y después formó parte del partido Izquierda Republicana. El 8 de octubre de 1962 se reunió el Tribunal en sesión secreta y sus miembros acordaron, de forma unánime, confirmar la sentencia de 30 de octubre de 1942, pero también dirigirse al Gobierno sugiriendo la conveniencia de conmutar la pena impuesta por la de seis años y un día de prisión mayor, por considerar dos circunstancias favorables al procesado: su pronto apartamiento de la vida activa masónica y su falta de peligrosidad, dada su avanzada edad (tenía entonces 73 años). El 13 de octubre de 1962 se decretó la prisión atenuada de Bonilla Marín en su domicilio, ubicado en Madrid, Hotel Bristol, Avenida de José Antonio; con la obligación de presentarse al Tribunal los días y horas que le fueran señalados. Se menciona en el expediente que este mismo día se le autorizó volver a México, lugar de su residencia habitual. El 27 de junio de 1963 se le conmutó la pena por la de 6 años y un día de reclusión mayor e inhabilitación, pena que debía cumplir en libertad vigilada, hasta el 9 de octubre de 1968. El 7 de agosto de 1963 la Jefatura Superior de Policía de Granada comunicó que Bonilla Marín vivía en México “y según los informes obtenidos, no tiene intenciones de hacer de nuevo este año el viaje a España”. Ante los anteriores informes se decidió proceder al archivo de las actuaciones sin más diligencias. 

Exilio en México

Tarjeta identificativa de emigración. portal mcu.es/Movimientos Migratorios

La importancia de su cargo político determina que sea uno de los primeros en abandonar el país galo con destino a México. Desembarcó en el puerto de Veracruz en el vapor Sinaia el 13 de junio de 1939 con su esposa Virtudes y dos de sus tres hijos, Gabriel y María Margarita

La importancia de su cargo político determina que sea uno de los primeros en abandonar el país galo con destino a México. Desembarcó en el puerto de Veracruz en el vapor Sinaia el 13 de junio de 1939 con su esposa Virtudes y dos de sus tres hijos, Gabriel y María Margarita, una familia más entre las muchas que se habían integrado en el pasaje de los casi 1.600 españoles, la mayoría, no como ellos, liberados de los campos de concentración de Francia. En la relación de estos que se encuentra en el Archivo Histórico de la Fundación Pablo Iglesias junto a su nombre se escribe: “50 años. Casado. Nacido en Jaén. Partido político: Izquierda Republicana, Central Sindical: Ninguna. Residencia en Francia: 42 Boulevard Rochechonap. Cargos antes de la guerra: catedrático de Derecho Civil y Procesal. Cargos durante la guerra: Presidente y Consejero del Consejo de Estado”. En dicho país ostentó la calidad de “asilado político”. Fijó su residencia en la ciudad de México, Distrito Federal. Como muchos otros exiliados, recibió el apoyo de la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE), de la cual obtuvo un subsidio por 266 pesos mensuales por haber sido Consejero de Estado; en 1939 le otorgaron dos ayudas de carácter general; en 1940 la JARE cubrió los gastos médicos de su hijo Gabriel Bonilla Cañadas; en 1941 solicitó el Servicio Médico-Farmacéutico establecido en la Ciudad de México y en 1942 se le reintegró el pago en el registro de Extranjeros tanto de él, de su esposa e hija. En México prosigue su apoyo y colaboración con el Gobierno de la República y su militancia en Izquierda Republicana. A poco de llegar se incorporó al Instituto “Juan Ruiz de Alarcón”. En 1940, como miembro de la Comisión de Estudios de la Presidencia de la República mexicana fue encargado de redactar un nuevo proyecto de Ley del Seguro Social. También fue encomendado para redactar un anteproyecto para el gubernamental Departamento de Seguros Sociales de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (1941). Además, colaboró en la redacción del proyecto de la Ley de Seguros Sociales. Inició su relación laboral con la Universidad Nacional Autónoma de México en marzo de 1941, adscrito a la Escuela Nacional de Economía, no a la Facultad de Derecho donde se encontraba por entonces el que había sido adversario político, Niceto Alcalá-Zamora. En esta institución se desempeñó como profesor de Técnica de los Seguros, asignatura cuya cátedra consiguió en 1948; en 1945 impartió la clase de Seguros Sociales y Privados, en 1947 se encargó de Teoría de los Seguros y posteriormente de Seguridad Social y Derecho Obrero del Trabajo. Formó parte, al mismo tiempo, del Banco Anglo-Americano y del recién creado Instituto Hispano-Mexicano. Se jubila en la UNAM en 1962 y, tres años después, el 12 de marzo de 1965, falleció en México DF.

Libro publicado por Bonilla Marín en México.

GABRIEL BONILLA CAÑADAS (Granada, 1913- México D-F, 2002)

Gabriel Bonilla Cañadas a su llegada a México.

Profesor ayudante de Filología francesa en la Universidad de Granada entre 1935 y 1936. Este año reside en Madrid junto a sus padres. Forma parte de un grupo de profesores de esta Universidad a los que se les separó definitivamente de sus respectivas cátedras tras el triunfo de los rebeldes al inicio de la guerra civil en esa provincia

Nace el 10 de julio de 1913 en Granada, hijo de Gabriel Bonilla Marín y Virtudes Cañadas Bueno. Profesor ayudante de Filología francesa en la Universidad de Granada entre 1935 y 1936. Este año reside en Madrid junto a sus padres. Forma parte de un grupo de profesores de esta Universidad a los que se les separó definitivamente de sus respectivas cátedras tras el triunfo de los rebeldes al inicio de la guerra civil en esa provincia:  “Quedan suspendidos de empleo y sueldo el personal de los centros docentes de este Distrito Universitario, incluido en la relación siguiente…(34 nombres de los cuales 20 pertenecen a centros de Granada)”. Él aparece como profesor el Instituto de Idiomas. Durante la Guerra Civil fue Teniente de Infantería de la Escala de Complemento en el ejército republicano, Oficial del Estado Mayor del Ejército del Este, y ejerció como periodista para la Oficina de Propaganda. Se exilió primero en Francia y luego en México, junto a sus padres y su hermana María Margarita. Él es uno de los 1.599 asilados políticos españoles, liberados de los campos de concentración de Francia, llegados a México a bordo del vapor francés “Sinaia”. En la relación de estos que se encuentra en el Archivo Histórico de la Fundación Pablo Iglesias junto a su nombre se escribe: “25 años. Soltero. Nacido en Granada. Partido político: Izquierda Republicana, Central Sindical: Ninguna. Residencia en Francia: Villa es Marguerites, Palada (P.O.). Cargos antes de la guerra: ninguno. Cargos durante la guerra: Periodista para propaganda y Oficial del Estado Mayor del Ejército del Este”. Allí recibió ayuda del JARE y del SERE. Su última residencia reconocida en los primeros años del exilio fue México D.F.

En España, se le abrió expediente número 369 de 1939 en el Tribunal de Responsabilidades Políticas y se le intervinieron todas sus propiedades

En España, se le abrió expediente número 369 de 1939 en el Tribunal de Responsabilidades Políticas y se le intervinieron todas sus propiedades. Las actuaciones comenzaron el 15 de noviembre de 1939 y la instrucción finalizó el 20 de mayo de 1940. En el proceso de instrucción, un informe de la Comisaría de Investigación y Vigilancia de Granada del 13 de diciembre de 1939 afirma que “observó buena conducta mientras vivió en esta capital [Granada], y aunque no se puede comprobar que militara en algún partido, era “un gran simpatizante de las izquierdas”, aunque parece ser que “se encuentra actualmente en Francia”. El 31 de diciembre de 1939 la Guardia Civil informaba que:

“… era elemento destacado de izquierdas” (…), “le sorprendió el Glorioso Movimiento Nacional en San Sebastián, permaneciendo todo el tiempo de la guerra en zona roja, y aun cuando oficialmente se desconoce su actuación en la misma es de suponer que dado sus antecedentes y haber sido persona influyente entre los ex gobernantes del Frente Popular, ostentara cargos entre ellos. Por lo que respeta a sus bienes, se sabe que posee de su propiedad el Hotel en que habita (hoy dedicado a Orfelinato) y cinco casas en el camino de Huétor”.

La sentencia 2.260 del Tribunal de Responsabilidades Políticas, el 24 de abril de 1941, lo condena a pagar 3.000 pesetas al Estado

El Presidente del TRRP de Granada, José Liñán García, hace saber el 29 de julio de 1940 que, “por encontrarse en ignorado paradero”, se le cita, llama y emplaza, para que comparezca en su Tribunal a instruirse del expediente que se le sigue, debiendo en cuarenta y ocho horas formular escrito de defensa y tres meses más tarde lo incluye en una relación de “inculpados [que] puedan burlar sus responsabilidades económicas por medio de transmisiones de bienes y otros procedimientos habilidosos que inhabilitan la sanción”], complementaria a la de 9 de febrero de 1939 [la de Responsabilidades Políticas] a los efectos de las medidas primera, segunda y tercera del artículo primero [destinadas a registradores de propiedad, bancos y particulares que deben actuar con conocimiento y autorización del Juzgado Civil Especial competente bajo apercibimiento de “desobediencia grave a la Autoridad”],  La sentencia 2.260 del Tribunal de Responsabilidades Políticas, el 24 de abril de 1941, lo condena a pagar 3.000 pesetas al Estado. El Presidente del TRRP de Granada, José Liñán García, hace constar el 13 de mayo de 1941 que, habiendo satisfecho la sanción económica, recobra la libre disposición de sus bienes, cancelándose cuantos embargos y trabas se hubieran verificado sobre los mismos. El 7 de marzo de 1958 se decreta el alzamiento de los bienes que se le hubieran embargado, archivándose el expediente.

Instrucción y sentencia de Gabriel Bonilla Cañadas en el TRRP (ARCHG).

Sabemos que el 14 de julio de 1944 Gabriel optó por la nacionalidad mexicana y tres años más tarde estaba residiendo en Canadá, donde parece que aún viven sus descendientes. En 1988, tras haber regresado a España en 1980, renunció a la nacionalidad mexicana y recuperó la española. Falleció en Almería el 15 de mayo de 2002.

¿Y LAS MUJERES DE LA FAMILIA?

Ya vimos al inicio que la madre, Gertrudis Cañada y Bueno había nacido en Granada el 28 de abril de 1889. Se casó con 23 años en Granada con Gabriel Bonilla Marín, a quien acompañó en todas sus vicisitudes, en su periplo profesional y en el exilio, pero falleció antes, con 63 años, el 25 de noviembre de 1952, en la capital azteca. Como sus padres, las dos hermanas Bonilla Cañadas murieron en México. Gertrudis, la mayor había nacido en Sevilla en 1914, residirá en Granada, donde según la última publicación de Pilar Ballarín sobre universitarias granadinas en el periodo de 1900 a 1936, fue admitida en 1933/34 en el curso preparatorio de Filosofía y Letras para Derecho como alumna oficial. En su expediente, en 1934/35, no aparece nada más que “Intermedio: sin examen, sin examen [sic]” (AUG, 02358/004). En 1936 estaba con la familia en Madrid, pero no la acompañará de inicio en su viaje al exilio. Permaneció en Madrid y solicitó una pensión con cargo a los bienes incautados a la familia por su difícil situación económica, que finalmente le fue concedida en 1942. En la carta que dirige al Tribunal de Responsabilidades Políticas pide que se le otorgue la concesión de un sueldo o una pensión de los bienes de sus padres que “están disfrutando otras personas completamente extrañas a la familia” mientras que sus hijos se encuentran en “la miseria” y solicita que la devolución de sus bienes es de justicia pues a su padre no se le puede alegar “delito alguno”, excepto “ostentar un cargo público”, del que los hijos no son culpables.

Pudo reunirse con su familia el 6 de octubre de 1949, tras salir desde Lisboa el mes anterior. Es muy probable que acompañara a su padre a España en 1962 cuando éste intentó obtener el indulto

Pudo reunirse con su familia el 6 de octubre de 1949, tras salir desde Lisboa el mes anterior. Es muy probable que acompañara a su padre a España en 1962 cuando éste intentó obtener el indulto. Gertrudis falleció en Cuaujtémoc, la demarcación territorial o distrito correspondiente al centro histórico de la capital mexicana, el 30 de diciembre de 1980, soltera y sin descendencia. La segunda, María Margarita nació en Granada el 14 de noviembre de 1920. Acompañó a su familia en el viaje del Sinaia con destino a México, a donde llegó con 18 años. En su nuevo país recibió ayuda de la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE) para estudiar. Se casó con otro exiliado español en México, Juan Bautista Climent Beltrán, un abogado valenciano de la localidad de Navarrés, a unos 25 kilómetros al noroeste de Xátiva, nacido en 1915, directivo de las Juventudes de Izquierda Republicana (manuelazana.org), teniente auditor en la guerra, y fueron padres de un hijo, Juan Bautista, profesor de Veterinaria en la UNAM. María Margarita falleció en Ciudad de México el 25 de noviembre de 2005 pocos días después de cumplir los 85 años.

Partida de defunción  de Gertrudis Bonilla Cañadas ancestrors.familysearch.org.
Partida de defunción de M. Margarita Bonilla Cañadasancestrors.familysearch.org.
Enriqueta Barranco nos ha cedido la foto que le envió Manuel Ruiz Rodríguez, hijo del alcalde de Láchar, Manuel Ruiz Castañeda, exiliado a México. La fotografía está tomada el día 2 de Marzo de 1945, durante una reunión de granadinos en el exilio, con el Dr. Alejandro Otero y con algunos otros que no eran exiliados, pero sí amigos de Don Alejandro.
 
De pie, de derecha a izquierda: Cecilio Ruiz Castañeda, Librado García Medina, Nicolás Jiménez Molina, Gabriel Bonilla Marín, Gertrudis Cañadas Bueno, esposa de Gabriel Bonilla, Gabriel Bonilla Cañadas, esposa de Aurelio Almagro, Aurelio Almagro Gracia, no identificado, no identificado, Florencio García, Julio Comba López-Grande.
 
Sentados, de derecha a izquierda: Matilde Cantos Fernández, Daniel Ferbal Campos, Luisa Estévez Fernández, Elena Fernández Fernández, Alejandro Otero Fernández, Manuel Ruiz Castañeda, Rafaela R. de Jiménez (esposa de Nicolás Jiménez Molina, Jesusa Ilizarra Sierra, esposa de Julio Comba, Enrique Bohórquez Sierra y Manuel González Marín. (No estamos seguros que éste último sea Marcial Torné Dombidau, que también viajó en el Mexique). 
 
En homenaje a todos y a todas que tuvieron que exiliarse.

Bibliografía:

  • ARCHIVO REAL CHANCILLERÍA DE GRANADA: Caja 25899, Pieza 16; Caja 25899, Pieza 18; Caja 25904, Pieza 10; y Caja 25899-16, Pieza 1; DOC. 25999-02; DOC. 26000-003
  • ÁLVAREZ REYLeandro y MARTÍNEZ LÓPEZFernando: Los masones andaluces de la República, la guerra y el exilio. Diccionario biográfico. Universidad de Sevilla, Sevilla, 2014, pp. 167, 168 y 515.
  • BALLARÍN DOMINGO, Pilar: Cruzando fronteras. Mujeres en la Universidad de Granada 1900-1936. EUG, Granada, 2024, p. 179.
  • BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO (BOE): BOE, 8 de noviembre de 1936, p. 119; 14 de febrero de 1940, anexo único nº 45, p. 778; 20 de mayo de 1940, anexo único nº 141, p. 2505; 8 de junio de 1940, anexo único nº 160, p. 2790; 19 de septiembre de 1940, anexo único nº 263, p. 4372; 3 de enero de 1941, anexo único nº 3, p. 52; BOE, 28 de mayo de 1941, anexo único número 148, p. 2188
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  • DIARIO OFICIAL DEL MINISTERIO DE DEFENSA: número 84, 8 de abril de 1938, p. 88
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Páginas web:

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    Pedro Sánchez Rodrigo (Burgos, 1960). Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, donde cursó la especialidad de Historia Contemporánea. Ha ejercido como profesor de Secundaria de Geografía e Historia desde 1984. Desde hace años colabora con la Fundación de Estudios Sindicales- Archivo Histórico de CC.OO.-A.. Ha participado en la obra colectiva “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81)”, publicada por la Editorial El Páramo en el año 2012, y, junto con Alfonso Martínez Foronda, es autor de “La cara al viento.  Memoria gráfica del movimiento estudiantil de Granada durante la dictadura y la transición”, obra publicada por la Universidad de Granada, también en 2012. Ha colaborado en el volumen La Resistencia andaluza ante el tribunal de orden público en Andalucía. 1963-76, editado en 2014 por la FES/Archivo Histórico de CC.OO.-A y la Junta de Andalucía, y en otros trabajos colectivos, como De la rebelión al abrazo. La cultura y la memoria histórica entre 1960 y 1978 (Diputación de Granada, 2016) y La Universidad de Granada, cinco siglos de historia. Tiempos, espacios y saberes, coordinado por Cándida Martínez López (III Volúmenes, EUG, Granada, 2023) con el artículo “Antifranquismo en las aulas. El movimiento estudiantil”. También con Alfonso Martínez Foronda ha publicado el libro “Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981)”, publicado en 2016 por la Fundación de Estudios y Cooperación de CC.OO. Actualmente está jubilado y colabora en la elaboración del Diccionario de la Represión en Granada 1931-1981.
    Alfonso Martínez Foronda (Jaén, 1958). Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Desde 1984 es profesor de Enseñanza Secundaria. Ya jubilado, su último destino fue el IES Albayzín. Ha sido secretario general de CCOO de Jaén desde 1993-2000 y desde 2004 es miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO-A, desde donde ha presidido hasta 2103 las Fundaciones de Estudios Sindicales-Archivo Histórico y la de Paz y Solidaridad.Como investigador, ha publicado numerosos artículos de opinión sobre aspectos docentes y sociales. Colaborador habitual del Diario Jaén desde 1994-2000 publicó La firma del viento (2007), una antología de artículos de opinión. Como investigador del movimiento obrero andaluz ha publicado La conquista de la libertad. Historia de las Comisiones Obreras de Andalucía (1962-1977), en 2005; De la clandestinidad a la legalidad (Breve historia de las Comisiones Obreras de Granada), en 2007; sobre las Comisiones Obreras de Jaén desde su origen a la legalización del sindicato (2004); la unidad didáctica El sindicalismo durante el franquismo y la transición en Andalucía; diversas biografías de dirigentes sindicales andaluces como Ramón Sánchez Silva. Al hilo de la historia (2007); Antonio Herrera. Un hombre vital, en 2009; Andrés Jiménez Pérez. El valor de la coherencia, en 2010, entre otros. En 2011 su investigación La dictadura en la dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de Excepción de 1969, (2011), fue premiada por la Junta de Andalucía como la mejor investigación social de ese año. Posteriormente, ha publicado La “prima Rosario” y Cayetano Ramírez. Luchadores por la libertad en una provincia idílica (2011); sobre el movimiento estudiantil en la UGR, con otros autores, “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81); sobre la historia del movimiento obrero granadino, con su investigación La lucha del movimiento obrero en Granada. Paco Portillo y Pepe Cid: dos líderes, dos puentes“, 2012; sobre el Tribunal de Orden Público, La resistencia andaluza ante el Tribunal de Orden Público en Andalucía (1963-1976); Diccionario de la represión sobre las mujeres en Granada (1936-1960) o La resistencia malagueña durante la dictadura franquista (1955-1975). Actualmente, junto a Pedro Sánchez Rodrigo, está confeccionando un diccionario sobre la represión en Granada desde la II República al golpe de estado de 1981.

    Desde hace años es colaborador habitual de El Independiente de Granada, donde ha publicado numerosos artículos y reportajes sobre Memoria Democrática, muy seguidas por lectoras y lectores de este diario digital.
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    Si quieres volver a visitar la serie anterior de Alfonso Martínez Foronda y Pedro Sánchez Rodrigo:

    -Granadinos en el exilio del norte de África. Los barcos del exilio: el 'Stanbrook' (I)

    -El exilio al norte de África. El destino de los granadinos del 'Stanbrook' (II)

    -El exilio al norte de África. La diáspora por otros campos de concentración de Argelia y Marruecos (III)

    -El exilio al norte de África. La diáspora por otros campos de concentración de Argelia, Marruecos y Túnez (IV)

    -El exilio al norte de África. Biografías de luchadores antifascistas granadinos (y V)